Esta vivienda, situada en el sur de Francia y cerca de la frontera con Cataluña, se enriquece de la cultura arquitectónica de ambos países para concretar sus signos de identidad.
Tras una profunda reforma, esta casa se convierte en el refugio donde disfrutar de la calma, la tranquilidad y la compañía de un escenario bien distribuido y con un interiorismo muy cuidado.
Fotos: Albert Font.
Estilismo: Mar Requena.